Normalmente escribo una reseña al terminar de leer un libro, así lo tengo aún reciente en la memoria y no me dejo nada en el tintero. En este caso voy a hacer una excepción. El lector de Julio Verne creo que lo leí en 2013 pero todavía recuerdo lo que disfruté con su lectura, algo extraño porque de los demás libros que leí en esa época casi no me acuerdo de nada. Dada la reciente muerte de Almudena Grandes, siento que mi mejor homenaje es reseñar uno de sus libros.

Mi primer contacto con la obra de Almudena Grandes fue cuando a principios de los noventa vi la película Las edades de Lulú basada en su libro homónimo. Cuando casi 25 años después cayó en mi mano El lector de Julio Verne, una de las primeras cosas que más me impactó fue la evolución de Almudena Grandes (por lo menos en la temática) ya que pasar de una novela erótica a un drama ambientado poco después de la guerra civil no debe ser del todo fácil.

El argumento según aparece en su página oficial es el siguiente:

Nino, hijo de guardia civil, tiene nueve años, vive en la casa cuartel de un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, y nunca podrá olvidar el verano de 1947. Pepe el Portugués, el forastero misterioso, fascinante, que acaba de instalarse en un molino apartado, se convierte en su amigo y su modelo, el hombre en el que le gustaría convertirse alguna vez. Mientras pasan juntos las tardes a la orilla del río, Nino se jurará a sí mismo que nunca será guardia civil como su padre, y comenzará a recibir clases de mecanografía en el cortijo de las Rubias, donde una familia de mujeres solas, viudas y huérfanas, resiste en la frontera entre el monte y el llano. Mientras descubre un mundo nuevo gracias a las novelas de aventuras que le convertirán en otra persona, Nino comprende una verdad que nadie había querido contarle. En la Sierra Sur se está librando una guerra, pero los enemigos de su padre no son los suyos. Tras ese verano, empezará a mirar con otros ojos a los guerrilleros liderados por Cencerro, y a entender por qué su padre quiere que aprenda mecanografía.

Creo que como todos los tema controvertidos, hablar de esos años tan complicados de la vida de España no es fácil. Lo habitual es caer en los tópicos como que los malos eran muy malos y los buenos muy buenos. En este libro se ve claramente lo mal que lo pasaron los perdedores (algo que muchos parecen querer olvidar) y que no todos los malos eran tan malos. Pero tan importante como lo que cuenta es como lo cuenta. Ahí Almudena es una maestra, su prosa fluye, es a veces dura cuando tiene ser dura, y a veces muy tierna como la infancia de su protagonista.

Desde luego es un libro que recomiendo a todo el mundo. Especialmente para los que ahora creen que esa fue una época de progreso para este país. Afortunadamente yo no había nacido en 1947 pero imagino que lo que se cuenta en El lector de Julio Verne pudo ocurrir en cualquiera aldea del interior de Andalucía, pero además de un retrato de una época que no deberíamos olvidar, vale la pena por su calidad literaria. Algún día tendré que retomar la serie “Episodios de una guerra interminable” y comprobar si los demás son tan buenos.

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